En un discurso marcado por controversias y definiciones ideológicas, el presidente Javier Milei defendió el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), comprometió reformas estructurales y apuntó contra gobernadores y dirigentes opositores a quienes calificó de golpistas.
El mandatario afirmó que la Argentina “vuelve a mirar el futuro con esperanza” y destacó que su gestión cerró “décadas pendientes”. “Hoy no solo hemos dejado de sentirnos como unos perdedores sino que además sabemos que podemos hacer a la Argentina grande nuevamente”, expresó. Remarcó que “la malaria se ha terminado” y que la sociedad se “inoculó el 26 de octubre del año pasado”, en referencia al respaldo electoral que consolidó su liderazgo.
En uno de los pasajes más polémicos, Milei cuestionó el concepto de justicia social: “La justicia social es un robo, implica un trato desigual frente a la ley”. También criticó al sindicalismo, señalando que “los campeones de los derechos de los trabajadores dejaron sin ningún tipo de derechos a la mitad de los trabajadores”.
Planteó que su gobierno impulsa un “cambio de época” basado en “la moral como política de Estado”, con tres ejes centrales: ética occidental, eficiencia económica y utilitarismo político, todos orientados a políticas “justas”.
En lo económico, apoyó el RIGI y adelantó su intención de convertirlo en política permanente. Detalló que ya existen 32 proyectos en 11 provincias que generan más de 60.000 puestos de trabajo directos e indirectos. “Estamos ante la política de desarrollo más eficaz del siglo”, afirmó, buscando posicionar al país como el más atractivo para la inversión en la región.
También anunció reformas legales e institucionales profundas, incluyendo modificaciones en el Código Civil y Comercial, el Código Procesal y el sistema impositivo, con la meta de “combatir la anomia” y reducir la carga tributaria.
Confirmó que enviará al Congreso propuestas para desregular sectores económicos, reformar el Código Aduanero y avanzar en la apertura comercial, con la ratificación de acuerdos con Estados Unidos y la Unión Europea.
Finalmente, criticó a sectores opositores luego de los comicios en Ciudad y provincia de Buenos Aires, mencionando al gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, y a la senadora María Florencia López, a quienes calificó de “golpistas”, e instó a la Justicia a investigar supuestos actos de sedición y sus beneficiarios.
“Es hora de abrazar políticas de Estado por primera vez en un siglo”, concluyó el mandatario, estableciendo la dirección de su gestión para lo que resta del año.







