Hugo Biolcati, histórico dirigente rural y ex presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), falleció a los 82 años, dejando una marca indeleble en uno de los episodios más conflictivos entre el sector agropecuario y el gobierno nacional en la última década.
Desde 2008 hasta 2012, Biolcati lideró la SRA, periodo en el que asumió un rol protagónico en la Mesa de Enlace, la coalición que unió a las entidades rurales para enfrentar la política de retenciones móviles impulsada por el Ejecutivo nacional.
Protagonista del conflicto por la Resolución 125
El conflicto estalló con la puesta en marcha de la Resolución 125, medida gubernamental durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner y el ministro de Economía Martín Lousteau, que establecía un régimen de retenciones móviles a las exportaciones agropecuarias.
En este escenario, Biolcati se mostró como una figura firme del sector rural, participando en negociaciones, movilizaciones y actos públicos que polarizaron el debate político y social. Las protestas incluyeron cortes de rutas y manifestaciones multitudinarias, reflejo de la tensión entre el Estado y el campo.
El conflicto alcanzó un punto decisivo en el Senado con el emblemático "voto no positivo" del entonces vicepresidente Julio Cobos, acto que puso fin a la aplicación de la Resolución.
Trayectoria y liderazgo
Proveniente de una familia agrícola con arraigo en el país, Biolcati acumuló gran experiencia en la producción y gestión rural, liderando la Sociedad Rural en un momento clave para su historia.
Durante su mandato, mantuvo una postura crítica frente a las políticas oficiales hacia el agro, convirtiéndose en un referente del sector más tradicional y conservador del ámbito rural argentino.
Figura polarizadora en el contexto político
Su liderazgo durante el conflicto lo situó como un actor central en la política nacional, aunque también generó controversias. Mientras algunos valoraban su defensa del campo frente a medidas que consideraban perjudiciales, otros lo asociaban con los sectores más concentrados y privilegiados de la economía nacional.
Con su fallecimiento, se cierra un capítulo relevante de la tensión entre el Estado argentino y el sector agropecuario en la actualidad.







