El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) fue objeto de críticas tras emitir un alerta naranja por tormentas en la provincia de Buenos Aires y otras zonas, que no se reflejó en la llegada de precipitaciones significativas durante buena parte de la jornada.
El referente en meteorología Ariel Kachuka, del sitio especializado Tormentas Argentinas, sostuvo en clara autocrítica: “No voy a defender al SMN porque hicieron un pronóstico que no se dio. Emitieron un alerta naranja y está despejadísimo. Está más que claro que la pifiaron”.
Sin embargo, Kachuka aclaró que dicho alerta no advertía sobre tornados o vientos extremos, sino sobre la posibilidad de lluvias intensas en períodos breves.
Persistencia de condiciones inestables
El experto destacó que la masa de aire cálido y húmedo que domina la región no mostró modificaciones relevantes: “Seguimos en la misma masa de aire, con la misma humedad. No cambió nada”.
Asimismo, señaló que el calor y la humedad actuales siguen siendo factores claves que podrían provocar tormentas en las horas siguientes, aunque la evolución de estos fenómenos resulte compleja de predecir.
Actualmente, la mayor actividad se concentra sobre el sur de Córdoba y norte de La Pampa, con posible desplazamiento hacia Buenos Aires y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Modelos meteorológicos versus realidad
Una cuestión central al análisis es la discrepancia entre las predicciones de los modelos meteorológicos y lo que sucede efectivamente en el terreno.
“Lo que están viendo los modelos y lo que está pasando en la realidad difiere, y no es la primera vez. Las masas de aire cálido son así”, puntualizó Kachuka.
También aclaró que la incertidumbre sobre el impacto en el AMBA motivó que esta región quedara excluida del alerta original.
Expectativa por la próxima actualización oficial
En las horas siguientes se aguarda la actualización del SMN, que podría ampliar o ajustar las áreas de alerta o el nivel de advertencia.
Aunque el fenómeno pronosticado no se materializó según lo previsto, la continuidad de condiciones propicias para tormentas mantiene vigente la eventualidad de un agravamiento meteorológico, por lo que se recomienda atención y prudencia.






