Cambios en costos, plazos y requisitos obligan a revisar la documentación antes de iniciar el trámite. Qué aspectos clave considerar para evitar demoras.
En 2026, renovar el pasaporte argentino implica nuevas actualizaciones de costos y una demanda que puede aumentar el tiempo de espera. Según la modalidad elegida, el trámite regular cuesta $70.000, la opción exprés asciende a $150.000 y el servicio al instante llega a $250.000. Con este escenario, resulta fundamental planificar el trámite con tiempo, especialmente para quienes tienen programados viajes en breve.
Un punto clave para evitar inconvenientes es verificar la vigencia del documento. La mayoría de los países requiere que el pasaporte tenga, por lo menos, seis meses de validez al momento de ingresar. Por lo tanto, no alcanza con que el pasaporte esté vigente al salir de Argentina; se debe tener en cuenta la normativa vigente en el destino. Cumplir con esta condición ayuda a evitar rechazos o demoras en los controles migratorios.
Además, es importante conocer los tipos de trámite disponibles. Más allá del procedimiento regular, existen opciones exprés y al instante, que se diferencian en los plazos de entrega y tienen costos superiores. La modalidad deberá elegirse según la urgencia y la fecha del viaje programado.
Respecto a la documentación, es obligatorio contar con el DNI actualizado y en buen estado, requisito indispensable para iniciar el trámite. Cuando el solicitante es menor de edad, se suman exigencias como la presencia de los padres o autorizaciones específicas, que pueden extender los tiempos de gestión y sugerir iniciar el proceso con anticipación.
Finalmente, antes de comenzar el trámite, se recomienda consultar las tarifas vigentes, que en esta edición presentan aumentos en relación a años anteriores. Tener en cuenta el valor según la modalidad y reunir toda la documentación necesaria facilita un proceso ágil y sin imprevistos para asegurar el viaje.






