El Sindicato de Trabajadores Municipales de Saavedra-Pigüé lleva adelante una ocupación pacífica de la Municipalidad para exigir mejor remuneración y denunciar un gasto político elevado en la planta ejecutiva.
En una entrevista con Todo Provincial, el secretario general del sindicato, Néstor Batista, detalló el conflicto con el Ejecutivo local, que combina reclamos salariales, cuestionamientos a la gestión de recursos y una medida inédita con permanencia dentro del edificio municipal.
"Llevamos muchos años en el gremio, yo acumulo 40 en esta tarea, y conocemos el panorama económico nacional y provincial que impacta en los municipios. Siempre colaboramos con el Ejecutivo, pero el poder político se resiste a un ajuste adecuado en la administración local, como lo hace cualquier familia con su economía doméstica", explicó Batista.

El sindicalista recordó que "la única variable de ajuste ha sido el salario de los municipales, incluso reduciendo la carga horaria. Impugnamos esa medida con un juicio. No hay fondos, pero al mismo tiempo se siguen incorporando empleados en la planta política del Departamento Ejecutivo".
Respecto a la negociación salarial, señaló que "hemos recibido incrementos mínimos del 2,5% en enero y febrero, pero arrastramos una deuda salarial del 15% del año pasado. Solicitamos un aumento que represente aproximadamente 32 mil pesos en el bolsillo, pero la oferta actual es apenas del 1,5%".
Reclamos salariales y críticas a contrataciones políticas
Batista cuestionó con firmeza la política de personal del Ejecutivo: "Mientras no reclamábamos aumento, el Gobierno tomó personal con salarios que van de 2,5 a 6 millones de pesos".
Agregó: "Los funcionarios cobran desde 2,5 hasta 6 millones, mientras un trabajador municipal percibe alrededor de 1 millón trabajando de 6 a 14:30, 42 horas semanales".
Ocupación y escalada del conflicto
Ante la falta de respuestas, los trabajadores intensificaron las medidas con una rareza regional: "Realizamos asambleas en horario de refrigerio para evitar descuentos; luego, permanecemos dentro del edificio municipal durante la noche".
Batista comentó que buscan involucrar al Concejo Deliberante: "Solicitamos la intervención de los 14 concejales, como estipula nuestro convenio, pero ellos se encerraron y no accedieron a dialogar".
Advirtió sobre la frustración creciente: "Estamos agotados. Siempre cuidamos al Ejecutivo, pero no podemos sostener esta situación mientras mantienen gastos políticos irresponsables".
Denuncias sobre faltantes y mala gestión
También, Batista describió situaciones críticas en servicios esenciales: "En el hospital municipal faltaba pollo para adultos mayores; la directora tuvo que comprarlo y yo cubrí el costo de gelatina".
Criticó la falta de respuesta urgente: "Se estaba por colapsar un canal y los compañeros intervienen con agua hasta la cintura para destaparlo. Ningún funcionario envió maquinaria para socorrerlos".
"Esa inacción y desorganización, mientras se siguen nombrando empleados, es la raíz del conflicto", enfatizó.
Finalmente alertó sobre la situación financiera: "El municipio tiene déficit, por la baja en coparticipación y recaudación, pero no es justo que el ajuste recaiga siempre en el salario de los trabajadores".






