La falta de distribución de vacunas por parte del gobierno nacional ya repercute con fuerza en la Provincia de Buenos Aires y comienza a sentirse con impacto directo en los municipios.
Según pudo relevar Todo Provincial, se detectan faltantes de al menos nueve tipos de vacunas, varias de ellas incluidas en el calendario obligatorio que el sistema de salud pública garantiza a la población.
Entre las vacunas más demandadas y con mayores faltantes se encuentra la antigripal. Datos oficiales provinciales indican que la Provincia recibió apenas el 44% de las dosis previstas para la población pediátrica y sólo el 22% de las destinadas a adultos, una clara señal del desabastecimiento.
Este panorama preocupa aún más en un contexto de reducción del rol del Estado Nacional en la provisión sanitaria, donde los municipios deben atender crecientes demandas sociales y de servicios con recursos cada vez más limitados.
Al respecto, el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, manifestó: “El ajuste no puede pasar por la salud, por las vacunas del calendario obligatorio que tantas enfermedades evita”.
En el distrito bonaerense, recibieron apenas 2.240 dosis de la vacuna antigripal para mayores de 65 años, que fueron distribuidas en 18 Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS). Sin embargo, la población objetivo en este rango etario es de 22.900 personas, por lo que la cobertura está muy lejos de ser suficiente.
El faltante también afecta a vacunas claves del calendario, como la triple viral, que actualmente se entregan a los municipios a cuenta gotas, generando incertidumbre en la planificación sanitaria local.
Otro caso preocupante es la ausencia total de dosis contra el Virus Sincicial Respiratorio (VSR), fundamental para proteger a mujeres embarazadas y a sus bebés de bronquiolitis y neumonía durante los primeros meses de vida.
La situación del stock en la Provincia es crítica: además del faltante de antigripales y la ausencia de dosis contra el VSR por falta de entregas en marzo, la vacuna contra la varicela directamente no fue distribuida.
En tanto, otras vacunas esenciales también presentan niveles de cobertura muy reducidos: la BCG se encuentra en apenas el 30% de la necesidad mensual, y la hepatitis B pediátrica alcanza sólo un 60% de la demanda.
La falta de vacunas impacta directamente en la prevención de enfermedades evitables y genera preocupación entre profesionales de la salud, autoridades y comunidades, para quienes el calendario obligatorio es una herramienta clave para sostener el derecho a la salud.






